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EN ESTA CASA
Para Miguel Otero Silva
En esta casa que fue de putas ningún hecho lo sustentó lo fortuito tergiversó la cronología de lo sucedido El que vino tuvo argumentos persuasivos Si alguien pretendió o premeditó tener otra cosa que amor a cambio no hay hasta ahora nada que lo demuestre Los días de saciar marineros necios o de complacer apetitos de forasteros borrachos son asuntos del pasado Pechos desnudos a punto de caer sexos con débiles propuestas de permanencia dibujan sus sombras en las paredes desconchadas Nada se yergue en estas ruinas tras cuatro decenios de inactividad
Pocos recuerdan las versiones malogradas las enfermedades que implantó aquí el amor Su imagen aguarda por la clausura para retornar al polvo y al frío al silencio más cruento, a su énfasis trágico a las convicciones más implacables
Ajenas al ardor de lo que fue su empresa de antiguas simulaciones infructuosas amparada en la impaciencia y el tumulto hoy trama en la debilidad de la memoria aquellas horas del abrazo, la resonancia de besos el frenesí de la sangre agolpada, el entusiasmo del éxtasis innumerables instantes de un combate que pocos pensaron inútil entonces se permitían demasiadas ilusiones
En esta casa que fue de putas el amor no tuvo soluciones definitivas acaso sí la complicidad de la confidencia amparada en la posesión pero borrada con el tiempo la imagen de clausura habla de un verdadero motivo del pretexto de la vida al sentirse ajeno y entregarse para suplir cualquier malentendido
En esta casa que fue de putas hoy se oxidan armas voluptuosas la herrumbre impide seguir transigiendo con el oprobio el olvido alimenta al transgresor amoroso
Promesas, promesas, votos a la desaparecida ramería a la clientela, a las candilejas, a las risas a esos fantasmas que regresan cada noche No habrá resentimientos, infidelidades lo fogoso placerá más en el recuerdo que en el encuentro con la humedad del cuarto la excitación de la desnudez, los jadeos de dos cuerpos que se desbastan mutuamente
En ésta que fue de putas pretendimos sólo lo justo no destilamos el amor lo conden(s)amos.
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